Objetivos

La finalidad del proyecto es la de hacer frente a uno de los retos urbanos de más calado que plantean actualmente nuestras ciudades como consecuencia de los cambios e innovaciones que está experimentando y asumiendo la sociedad española: buscar opciones para intervenir en los barrios de bloques construidos entre 1955 y 1975 como respuesta a una acelerada demanda de vivienda social masiva en la periferia de las ciudades europeas. Muchos de estos barrios se encuentran sometidos a un proceso de acuciante deterioro urbano y plantean grandes problemas en cuanto a su mantenimiento y comportamiento energético pero, a su vez, constituyen importantes oportunidades de revitalización urbana. Este trabajo pretende contribuir a superar los métodos convencionales de intervención, siguiendo las líneas marcadas por la Unión Europea y algunas declaraciones internacionales, con el fin de poder definir criterios de actuación en la línea de la catalogación crítica que proponen los manuales de “best practices”. Para ello, una visión integradora desde una perspectiva multidisciplinar e internacional (con el apoyo puntual de un equipo de colaboradores externos en la primera fase de la investigación) ayudará a precisar y sistematizarlos términos en los que se han de producir las intervenciones de renovación, regeneración o rehabilitación urbana de dichos conjuntos residenciales que la modernidad nos ha legado.

La hipótesis de partida es la de la escasa calidad urbana y ambiental de la mayor parte de los conjuntos residenciales modernos, es decir, de los que se conocen como “barrios de bloques y torres” construidos en las ciudades españolas y europeas durante las décadas de 1960 y 1970. Durante las décadas del gran crecimiento urbano que experimentan la mayor parte de las ciudades europeas (desde 1950 y, sobre todo, durante las décadas de 1960 y 1970), numerosos conjuntos de vivienda masiva se construyen en las periferias urbanas. A pesar de las diferencias nacionales y locales, las visiones urbanas y arquitectónicas que dominan en todas partes resultan herederas del urbanismo funcionalista de la Carta de Atenas y del llamado Movimiento Moderno. Desde finales de los años 70, esas concepciones entran en crisis, fundamentalmente a raíz de la constatación de los procesos de deterioro urbano y, más recientemente, de los pobres resultados en términos de mantenimiento y comportamiento energético. En la interpretación de estos procesos dominan todavía las visiones excesivamente sectoriales e incluso contradictorias, tanto por parte de la historiografía convencional como de los agentes públicos y privados que intervienen sobre los conjuntos residenciales. La ausencia de consenso teórico y técnico en este campo dificulta la toma de decisiones por parte de las administraciones públicas. Por otro lado, la literatura sociológica tiende a homogeneizar casos y problemáticas. Uno de los objetivos del proyecto propuesto consiste precisamente en aportar una visión integral, analítica y reflexiva, con perspectiva internacional, que contribuya a poder abordar el gran reto de ofrecer soluciones concretas a esta cuestión.